GANE CUANTO PUEDA
Hoy en clase hemos realizado un juego muy divertido que además nos ha hecho reflexionar bastante. El juego se llama "gane cuanto pueda" y funciona de la siguiente manera:
En mi clase hemos hecho cuatro grupos de muchas personas cada uno. El juego consta de 10 rondas, en cada ronda tu grupo debe elegir, según las indicaciones del director del juego, el color "rojo" o "negro". En cada elección se gana o pierden puntos. La cuantía de las ganancias o las pérdidas no solo dependen de la elección de tu grupo, sino también de lo que hayan elegido los otros grupos. La profe nos ha dado un cuadro a cada grupo en el que se mostraban las posibles pérdidas y ganancias de cada ronda:
Es un juego al azar, los grupos van decidiendo una opción sin estar seguros de lo que puedan sacar los demás, hasta que íbamos avanzando la partida y me di cuenta de que los grupos nunca apostaban por el rojo, porque sabían que si alguien sacaba rojo, ellos iban a ganar y los rojos a perder, pero no se dieron cuenta de que apostar por el negro era peor porque si todos sacábamos negro, perdíamos todos, que es lo que nos acabó pasando por miedo a apostar por el rojo cuando nadie quería dejar de sacar el negro, íbamos a perder seguro.
Luego encima la profe en algunas partidas nos dejaba negociar a los grupos para ponernos de acuerdo en escoger los colores, el problema fue que había un grupo que no quería negociar porque iba ganando, y nos intentamos poner tres de acuerdo para hacer que los otros perdieran, pero acabó habiendo engaños y traiciones para conseguir la mayor puntuación posible.
Esto da mucho que pensar, es decir, tenemos la oportunidad de ponernos todos los grupos de acuerdo, de escoger una opción que nos hiciera ganar a todos como por ejemplo, escoger todos el rojo, pero al final la gente solo pensaba en ella misma y en la avaricia, como si estuviéramos en un casino, el claro ejemplo de echo tres euros y gano cincuenta euros que ya es mucha suerte, y al final acaban volviendo a apostar esos cincuenta y los acaban perdiendo.
Había mucha gente que quería negociar para ganar todos pero había más gente que no, por lo que a mi lo que más me ha costado es tener que lidiar con esas personas que solo pensaban en ganar sin importar lo que les pase al resto, con lo cual es un juego en el que te tienes que poner en situación y lidiar con un problema que pasa en la vida real.
A demás de ser un juego competitivo, era cooperativo, por lo que con esto que os acabo de contar podemos ver reflejado que lo que hemos hecho no era cooperativo, este juego sirve para reflexionar hasta qué punto nuestra cabeza está preparada para pensar en negativo, la cooperación es hacer cosas para avanzar todos y no lo hemos hecho.
Siempre partimos de cosas diferentes, el negro para ganar necesita que uno pierda sacando rojo, pero para que el rojo gane no necesita que pierda un negro.
La interdependencia negativa es contribuir a que uno pierda, cuando hablamos de cooperación, significa interdependencia positiva, no necesito que los otros pierdan para ganar yo.
Creo que es un juego que me ha servido para entender lo que significa realmente la cooperación, poniéndonos en la tesitura de lo que realmente estamos acostumbrados a hacer sin darnos cuenta de que podemos resolver las cosas sin que nadie salga perdiendo.
Comentarios
Publicar un comentario